Ignacio Vicuña, Revista Golf Swing y Canal de Deportes CRTV CHILE.

MASTERS INOLVIDABLE

Dustin Johnson, el hombre de hierro en la cancha, se quebró ante el efecto asombroso de la Chaqueta Verde.

La imagen de un Dustin apenas quebrado por la emoción, restregando alguna ligera lágrima oculta, escapada por el efecto de que Tiger Woods le pusiera la Chaqueta Verde,  no es cualquier cosa. Fue el reflejo de haber logrado superar una suerte de maldición que le perseguía y que no había logrado dominar hasta ese momento.

El hombre cumplió. Hizo realidad su sospecha. Había pronosticado, al final de la tercera ronda, que podría romper su mala racha de los últimos Majors.   Lideraba el encuentro  por  4 golpes, acreditando una diferencia enorme si se considera que Dustin Johnson (36) es el número uno del mundo.

Pero todo puede pasar. En la memoria de todos está el drama vivido por Greg Norman
cuando entró a los últimos 9 hoyos con 6 tantos a su favor y terminó perdiendo ante
Nick Faldo. Pero en la poderosa mente de Johnson rondaban otras realidades. Era imposible
eludir el recuerdo de las cuatro veces que había liderado o coliderado un Major sin
disfrutar de la victoria. Le pasó en el US Open de 2010, también en 2015 y en el 2018,
agregando el PGA Championship del 2020.

Todos vimos su fortaleza mental cuando en la ronda final Dustin cometió algunos errores
y era perseguido sin tregua por el coreano Im. Pero hizo caso omiso de esos tropiezos, nunca cambió su gélida mirada de vaquero y resolvió con pares dichas falencias.
Es que él sabía que -y esa fue la ayuda de su sicólogo, lograr que recordara el dato en el
momento preciso- de las diez veces anteriores que alguien llegaba con cuatro golpes o más
de ventaja al cierre había ganado en Augusta.

Todos sus fans televisivos estaban en vilo esperando su paso por el peligroso Amen
Corner, ese rincón de ensueño que hundió a Jordan Spieth tiempo atrás. Pero Dustin se
había preparado como nadie en el uso de los wedges y el par en el hoyo 12 le granjeó el
camino para un nuevo récord de -20.
A eso había que sumar que sólo hizo tres bogeys en los 72 hoyos, derivando en el
jugador que menos errores ha cometido en el Masters.
Algunos latinos criticaron su parca y sajona reacción cuando recibió el premio. Nada
importa eso, porque en el interior de este hombre -quien había superado el infierno de
las drogas- es probable que haya reventado un volcán.

Para Holding CRTV CHILE, Ignacio Vicuñawww.revistagolfswing.com